En su libro Esta soy yo, Silvia Pinal reveló que su expareja, Enrique Guzmán, llegó a parecerle “infantil”, pero pasó por alto su actitud debido a que era “muy simpático”.

En el capítulo Enrique: tienes que sonreír, del texto presentado anoche en la instalaciones principales de Editorial Porrúa, la emblemática actriz recordó su idilio con el padre de sus hijos Alejandra y Luis Enrique, a finales de los 60.

“Lo conocí en una cena y por debajo de la mesa, como dice la canción, comenzó a tocarme la pierna, pensé que iba muy rápido, pero como era simpatiquísimo, me encantó. Fue un resbalón que me costó muy caro”, relata en la primera página del episodio.

Tras recordar que en su época de mayor enamoramiento, Guzmán intentó contagiarla de hepatitis para que pudiera dormir con él, Pinal calificó al también cantante de La plaga como aburrido.

“Me preguntaban ‘¿qué haces con ese niño?’, y a él le preguntaban qué hacía con esa señora. Había cosas que me resultaban muy infantiles como correr cochecitos o volar aviones a control remoto, pero ahí me tienes aburrida y acompañándolo. ¿Qué podía hacer? ¡Estaba aburrida y enamorada!”.

Durante la presentación, la también productora compartió micrófono con Alejandra Guzmán y juntas recordaron la ocasión en la que la última le dio a conocer la pieza Bye mamá, que ella le escribió para reprocharle sus ausencias. La revelación llegó minutos después cuando la Guzmán recordó que su hija Frida Sofía le dedicó la misma pieza.

Entre los invitados estuvieron Maxine Woodside, Pati Chapoy, Juan José Origel y Mara Patricia Castañeda, quien escribió el prólogo.