Éric del Castillo reconoce que durante sus años de juventud llevó una vida muy desordenada, de alcohol y mujeres, pero que su esposa Kate lo hizo sentar cabeza.

“Hay que respetar la familia, el matrimonio, pero es muy difícil a veces, y no puedo decir que fui un santo, pero amo a mi esposa y la amaré hasta que Dios nos separe”, dijo el actor.

Del Castillo revela que su esposa tiene un temperamento muy fuerte: “Ella fue quien me hizo poner los pies en la tierra. Después de mi divorcio me dio por tomar y ser mujeriego, pero ella me hizo dejar todo eso. También le reconozco que ella educó a mis hijas porque yo siempre trabajando. Pero yo las eduqué con el ejemplo”, dijo el actor en entrevista al programa ‘Ventaneando’.