A más de dos años de la muerte de Roberto Gó­mez Bolaños, Chespirito, y de que su viuda, Florinda Me­za, pusiera en venta la casa que ambos compartieron por más de 30 años en la calle de Ángel Urra­za, en la colonia Del Valle, debido a que su estancia en ella le afectaba emo­cionalmente por la ausencia de su Ro­bert, la actriz y pro­ductora ha decidido ya no deshacerse de esta resi­dencia pues, de acuerdo con uno de los empleados, ya ha ido su­perando la pérdida de Chespiri­to y desea conservar ese espacio.

“La señora ya no quiere ven­der la casa; ya desde hace varios meses quitó el anuncio de venta, como ya se siente más tranquila y la casa le trae buenos recuer­dos de don Roberto, por eso quiso quedársela. Ella sigue viviendo aquí pero también en la casa de Can­cún, se va digamos dos meses allá y regresa tres semanas aquí. Sí le sigue afec­tando la ausencia de don Rober­to, pero ya lo soporta más.Aho­rita está muy ocupada viendo proyectos, por ejemplo acaba de ir a Miami”.

La casa tiene fama entre los vecinos de que ahí se aparece el fantasma de Chespirito, a quien dicen haber visto asomarse por las ventanas, o sentado en su es­critorio. Eso lo sabe Florinda, y tal vez por eso sigue conservan­do el menaje original.

“Todo sigue intacto, los obje­tos, los muebles, nada se ha mo­vido de su lugar como cuando vivía don Roberto, por eso la ca­sa costaba tan cara, porque hay mucho lujo: mármol, maderas, el detalle y el buen gusto. A la se­ñora le gusta mucho su jardín y pide que esté impecable. Cuan­do está aquí le gusta mucho es­cribir y pide que la lleve a comer fuera de la casa”, concluyó.

¿SABÍAS QUE?

La casa se puso a la venta en más de 30 mi­llones de pesos, luego se remataba en 27, pero ni así salió.