La comunidad artística se une a la pena que embarga a la comunidad latina tras la masacre de El Paso, Texas, donde el objetivo del atacante era asesinar a los latinos y lamentan los actos violentos ocurridos el mismo fin de semana en Dayton, Ohio.

Ante tal situación, la banda mexicana Porter aseguró que tales actos son calificados como crueles y de cierta manera hasta se consideran normales, al punto de disminuir la sensibilidad.

«Eso es muy cruel, entrar a cualquier lugar donde haya gente, que se pueda imaginar acabar con la vida de una persona, es un tema muy fuerte.

Asusta, porque lo único que puede generar es que más gente copie esos patrones de odio y ahorita el odio es falta de amor, a final de cuentas hay que enfocarnos en cómo hacer que la gente sea empática y sensible», afirmó su bajista Diego Rangel. Por su parte, David Velasco, vocalista de la agrupación, resaltó que la política también toma partido en estos trágicos acontecimientos. «Te preguntas cómo es que ésta ha hecho tan bien su trabajo de separarnos para que ellos puedan hacer sus negocios y vernos como ficha en un tablero, que entre nosotros nos matamos.

Despierta tristeza ver cómo estamos tan dispersos, sin identificarnos los unos a los otros, y tan molestos».

Para la banda, elementos como los videojuegos de balaceras, las películas y series con contenidos violentos, la división social y hasta el presidente hablando de odio son capas que envuelven a los atentados, no se trata solamente de quién jala el gatillo. Esto provoca que la sociedad señale en primera instancia a un solo responsable, cuando debería tratarse la causa del problema, más que enfocarse en las consecuencias.

En su opinión, la violencia viene de la injusticia, así como de los mensajes promovidos por los mandatarios.

«Si ves a un presidente de una nación que sale y habla de ciertos pobladores del mundo con un tono racista, ¿cómo se espantan después de que un niño vaya y mate, si el mismo presidente está promoviendo eso todos los días?».

Por esto, una de las soluciones para ellos es aceptar una responsabilidad de manera individual, reflexionar sobre lo que juegan los niños en las consolas o qué tipo de música se les enseña.

Para el líder de la agrupación, las cosas han cambiado con el paso de los años y ha sido de carácter complejo. «Desgraciadamente, los modelos a seguir que se están proponiendo ahora son violentos. Yo recuerdo que cuando era chico los héroes eran gente honesta, querían un bien común y los que proponen actualmente son personas con valores muy distintos en comparación con los de antes.