Ciudad de México.-Muchos sueños, esfuerzo grande, pero… pocas expectativas. Ese es el balance de Kate del Castillo al intentar mantenerse vigente en Estados Unidos por 12 años.

De carácter fuerte y sin rodeos, siempre sonriente, la actriz, de 41 años, asume las consecuencias de ser una mujer segura de sí misma y con personalidad, pues ya sea de su carrera, de su vida o de México, quiere hacer valer su opinión.

“Esto me ha metido más en problemas que abrirme puertas en Estados Unidos, pero no lo puedo evitar, no me gusta perder el tiempo ni que lo pierdan conmigo, sea asunto personal o profesional”, dijo, en entrevista.

“(Cuando buscas proyectos) En México es común que te den muchos rodeos, no se comprometen de lleno y tienden a ilusionar, porque nadie se atreve a hablar claro. Me pasó mucho, por eso ahora trato de ser directa, pero sin caer en lo grosera, pues sé que no a todos les gusta esta actitud”.

Si alguien se quiere pasar de listo, Kate pinta su raya. Y cuando se trata de avanzar en el cine, se mantiene firme a sus ideales antes que ceder por su bienestar económico.

“Una debe tener eso muy claro siempre, es parte de tu felicidad, por eso cuido ser selectiva en lo que hago”, comentó Kate, quien presentó en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara la cinta K-11, donde da vida a un transexual.

“He rechazado muchos papeles tentadores y en los que hay mucho dinero de por medio, pero con los que al final no me sentiría a gusto y no podría irme a dormir tranquila. Han sido cosas en las que no creo y por las que no sacrificaría mis ideales”.

ejb