En la trama, el famoso es citado por Hacienda a finales de la década de los ochenta por no presentar su declaración fiscal en los últimos 3 años, dando como resultado una deuda de 20 millones de dólares.

Tras la noticia, el intérprete busca a su padre para pedirle una explicitación y exigirle que le dé el dinero para saldar este pendiente con las autoridades, pero al final Luis Rey únicamente le entrega la mitad, 10 millones de dólares, a pesar de que su tío le advierte que su padre tiene varias cuentas en diversos países, una de ellas con al menos 15 millones de dólares.

Por si esto fuera poco, otro punto trascendental en la vida de Luis Miguel empieza a tomar fuerza en la serie, pues se muestra como el artista se entera que su padre le mintió con respecto al paradero de su madre, revelándose que Marcela Basteri no se fue con su amante y apuntando a que Luis Rey fue quien la vio por última vez antes de su desaparición.