Marjorie de Sousa tiene mucho miedo de que el juez le quite a su hijo, razón por la cual lo sigue llevando al centro de convivencia, aun cuando Julián Gil no se presente. Así lo declaró en exclusiva para Grupo Cantón.

“Yo tengo que seguir llevando a mi hijo al centro de convivencia y ya saben las razones; si yo no cumplo con eso, obviamente me pueden quitar a mi hijo, así; imagínate, creo que es un proceso difícil, un proceso complicado, hay muchas cosas que la gente no entiende, pero sí le pido a los periodistas tener cuidado al emitir sus notas”, dijo.

La actriz está cansada de que la traten como la mala del cuento: “La figura del hombre bueno, que la mujer villana lo ataca; Kendra Ferreti atacando al hombre, porque él es pobrecito, no señores, la historia no es así: la historia tiene dos versiones y yo creo que hay muchas cosas que me callo por respeto a mi hijo, y porque el día de mañana va a preguntar sobre esto y entonces tienes que tener cuidado hasta dónde dices las cosas, porque él va a ser su padre para siempre”, dijo.

La actriz dejó en claro que nunca le ha negado a Gil ver a Matías, como él ha insinuado, luego de que no pudo tomarse una foto con el niño: “Nadie le ha impedido a él que esté, porque en las visitas cuando no se presenta convoca a medios. ¿No es más triste ver a un bebé esperando a su papá? Ah, pero la foto, ¿por qué no me llama para decirme que quiere una foto con Matías? Hace mucho que estoy esperando esa llamada. Debo tener cuidado, porque a esta persona le gusta exhibir su vida a los medios”, finalizó.