El músico Saúl Hernández aseguró hoy que la recuperación de México frente a una «barbarie» que ya «es desesperante» comenzará con el cambio de los propios ciudadanos, el rescate de los valores y la conciencia de «quiénes somos, a dónde queremos ir, qué queremos» .

Por ello, el vocalista de las bandas de rock Caifanes y Jaguares se ha sumado a las actividades que Amnistía Internacional (AI) lleva a cabo esta semana para celebrar la apertura en México de su primera oficina para América.

El que esta organización «haya decidido que la sede sea en la Ciudad de México representa mucho» para un país donde se han «pisoteado los derechos humanos» y en una región con «problemas muy graves», señaló en una entrevista.

Y es que, dijo, los mexicanos no olvidan la masacre estudiantil de 1968 en la capital, ni la matanza de 45 indígenas en Acteal (Chiapas) en 1997, ni la represión policial de campesinos en San Salvador Atenco (Estado de México) en 2006, ni la desaparición en 2014 de 43 jóvenes en Iguala (Guerrero).

«Son eventos que no se olvidan, están en la cicatriz de la sociedad mexicana, son heridas que hemos tenido como país» y aunque parezca que estas «injusticias» se van diluyendo en el tiempo, realmente no lo hacen, apuntó.

«Tristemente se van reafirmando en un inconsciente colectivo y en el dolor de todo un país», indicó el compositor y guitarrista, quien aseguró que «el Gobierno sí quiere olvidar».

«Desgraciadamente no hemos tenido un sistema político que tenga la sensibilidad de acercarse al pueblo», dijo al aludir al «gran abismo que hay entre la sociedad y el Estado».

El Estado «no sabe lo que tú sueñas, lo que tú quieres (…) es como un ente muy alejado de todos nosotros», afirmó.

Por ello, «si queremos realmente un cambio, tenemos que ser conscientes de que nosotros también tenemos que cambiar», señaló el artista, convencido de que el problema del país «va más allá de una simple violencia».

«Hay una enfermedad que tenemos que curarla», comentó tras destacar la importancia de no «permitir jamás» que la situación que vive el país se vea como algo «normal».

Hernández recordó a las muertas de Ciudad Juárez. «Desde las primeras dos o tres chicas que mataron, que desaparecieron, ya tenía que haber una ley que las protegiera, un sistema de investigación que resolviera los casos» y no se habrían registrado más muertes, dijo.

Hasta la fecha, dijo, la desaparición de mujeres «sigue siendo un fenómeno horrible», ahora con mayor incidencia en el central Estado de México.

«¿Por qué sigue habiendo este tipo de cosas, falta de educación, ignorancia, frustración, complejos? No sé, podemos aterrizar muchas cosas, pero son actos que ya rebasan la conciencia humana, ya es una barbarie que es desesperante», aseveró.

Según el músico, aunque hay «confusión y miedo», es clave «recuperar nuestra conciencia, es decir, (preguntarnos) quiénes somos, a dónde queremos ir, qué queremos», los valores, el respeto a los demás y «reconstruir nuestro camino, nuestro tejido social» empezando por casa.