El actor uruguayo Roberto Jones anunció su retiro de los escenarios porque el constante sonido de los teléfonos móviles en los teatros le impide realizar su trabajo, informó hoy la edición digital de El País.

En entrevista con el periódico uruguayo, Jones, que lleva 53 años sobre los escenarios, dijo que “ya no puedo hacer una función como debo y como quiero en el momento en que suena un celular en una sala. Y los teléfonos están sonando en todos los teatros, cada vez más”.

“Es algo propio de una minoría del público, que definiría como adictos y marginados culturalmente, pero están en todas las salas y no puedo contra ello. Y como no voy cambiar mi forma de actuación, me ganaron y me retiro. Punto”, recalcó el actor.

Comentó que el fin de semana pasado sonó el teléfono móvil de un espectador en dos oportunidades cuando realizaba su unipersonal “La memoria de Borges” en Montevideo, lo que provocó quedar “en blanco, me quedé sin letra: la muerte del actor”.

Indicó que realizó “un enorme esfuerzo mental, físico y psicólogo para resucitar, para retomar el espectáculo, repitiendo algún texto incluso. Pero una vez que me sobrepuse, volvió a sonar el mismo celular. Seguí por respeto al público que no tiene nada que ver”.

Jones confirmó que, terminada la función, “al señor del celular que me impidió hacer una función como yo quería, le recriminé fuerte y violentamente su actitud”.

“Soy de carácter fuerte, es mi personalidad y me defiendo con mucha convicción cuando me siento agredido. Y un celular sonando en la sala es como una bofetada”, subrayó el actor uruguayo.

Tras el incidente se le produjo un derrame debajo del ojo debido a un alza en la presión arterial, por lo que tomó la decisión de finalizar su carrera de actor porque “no me voy a exponer más a ese tipo de situaciones. Me bajo”.

Adelantó que la Asociación de Críticos Teatrales del Uruguay solicitará a las autoridades que se cree una reglamentación respecto al uso de teléfonos móviles en las salas de espectáculos del país, tras lo cual podría volver a los escenarios.

“Me retiro porque me impiden hacer la obra como yo debo, generar el clima que quiero. No voy a ceder en esto porque el teatro es mi profesión desde hace 53 años y es sagrado. Me voy en defensa de lo que para mí es el acto dramático, algo sagrado”, dijo.