Fernando Casanova experimentó una salida agridulce del Exatlón la semana pasada, por un lado ya quería reunirse con familia y, por otro, permanecer dentro del reality deportivo.

El integrante del equipo de Contendientes (Azul) revela que las emociones dentro del Exatlón se mueven como una montaña rusa.

“Es complicado porque cuando hay días buenos te sientes como superhéroe y cuando hay días malos prefieres ya no estar ahí, te cuestionas si ese es tu lugar; las últimas semanas me sentía mal de salud por unas infecciones, entonces no sentirte al cien es una situación difícil y definitivamente lo que más me pesaba era estar lejos de mi familia, de mis hijos”, dijo en su plática.

Confiesa que a pesar del buen recibimiento que tuvo por parte del público, también hubo quien lo atacó en las redes sociales. “Entiendo que hay gente que no nos quiere, que se nos echa encima, pero era importante es estar al tanto de lo bueno y de lo malo, y ser consciente de que no somos una monedita de oro para gustarle a todos”.

“El Lobo” —como se le conocía dentro del equipo— decidió vivir la experiencia por un reto personal. “Quise ver de qué se trataba, yo vivo mi día a día poniéndome retos, las carreras a las que voy, son eso, retos, que para mí son alusivos a la vida, porque te encuentras con obstáculos y el cómo los libras y sigues adelante, Exatlón fue un reto más y demostrarme hasta dónde podía llegar”.

Luego de estar alejado de las comodidades más de dos meses, a Fernando le deja un sentimiento de agradecimiento.
“Deja un Fernando con un sentido de agradecimiento muy grande, con un sentido de no dar por sentadas las cosas, estar ahí adentro con tantas carencias nos hace agradecer lo que tenemos afuera, como tu familia, ver televisión, salir a la calle y comprar lo que se te antoja, así que me deja con un sentimiento de agradecimiento por todo lo que tengo”.

SUS PLANES

A sus 40 años, Fernando es un hombre que siempre ha estado vinculado al deporte, participando en importantes competencias de atletismo y carreras con obstáculos.

“A mí me emociona haber podido llegar a personas que quizá tengan mi edad y quieran empezar un cambio en sus vidas, una vida más saludable. Ahora seguiré con mis competencias, seguiré planteándome retos, obviamente voy a disfrutar a mi familia, pero sigo con el firme propósito de lograr generar un cambio y poner mi granito de arena sobre el problema de obesidad que se vive en nuestro país, esto lo vengo haciendo desde hace un par de años, corrí el maratón de la Ciudad de México hace unos años con un chaleco de 10 kilos encima para generar conciencia del sobrepeso, entonces quiero seguir con eso, y quiero aprovechar este trampolín (Exatlón) para poder hacer conexión con campañas, medios y empresas que se dediquen a la salud y a mejorar la calidad de vida de las personas”.