El cantante Chris Brown ha encontrado consuelo en su fe en Dios tras atravesar uno de los años más difíciles de su vida, en el que ha tenido que lidiar con el final de su relación con Karrueche Tran y con la noticia de que se había convertido en padre de una hija, Royalty (14 meses), sumada a la consiguiente batalla legal para hacerse con la custodia de la pequeña.

Todas estas experiencias, más el susto que se llevó el intérprete cuando asaltaron su casa tres hombres armados la semana pasada, han conseguido que Chris no confíe ya en nadie.

«Estos últimos meses han sido los más duros. Han sido una llamada de atención, mi corazón se ha roto en pedazos, he arreglado mis mie… y he perdido a la persona con la que creí que pasaría el resto de mi vida. He pasado de conocer a todo el mundo a relacionarme sólo con un puñado de gente y mantenerme en un segundo plano. He aprendido que nadie está realmente ahí para ti como tú crees», publicó el cantante en su Instagram.

A pesar del pesimismo que transmiten sus palabras, la estrella de la música asegura sentirse «bendecido».

«El momento en el que te despiertas y te das cuenta de quién co*o eres y de lo afortunado que eres, entonces por fin comprendes que no necesitas a nadie más que a Dios. Y también te das cuenta de todo el tiempo que desperdiciaste en gilipoll**es y en otras personas».

ESCUCHÓ LA VOZ DE DIOS

Chris también aseguró recientemente que estaba «cansado» de que el «diablo» intentase arruinarle la vida. «Cuando estás cansado de que el pu*o diablo te arruine la vida y escuchas la voz de Dios por primera vez. Nadie sabe con lo que tengo que lidiar diariamente. Cualquier otro hombre normal no dudaría en volarse la tapa de los sesos, pero esa es la salida de los cobardes… La mayoría no entendería la genialidad y la belleza del cambio y del aprendizaje, y la gente que tiene intenciones diabólicas ganará a corto plazo», escribía el cantante en su cuenta de Instagram.