Amanda y Julieta, las dos niñas que lograron escapar de sus explotadores y que mencionan a Joan Sebastian como parte de una red de trata de blancas, están fuera de México y protegidas.
“Ellas denunciaron hace algunos años, después de eso se les sacó del país por protección y para que puedan rehacer su vida; recordemos que son víctimas y si se quedaran o se revelara su paradero, podrían tomar acciones contra ellas, porque las redes siguen operando”, dijo a BASTA!
Rosi Orozco, promotora y defensora de los derechos humanos, y sobre todo inmiscuida en la lucha por erradicar la trata de personas en México. La exdiputada federal, que ha trabajado desde el 2005 en la defensa de las víctimas de trata, asegura que el caso de Joan Sebastian ya lo conocía:
“Efectivamente, yo tuve conocimiento de estos casos hace algunos años; el día de hoy no me corresponde hablar de alguien que ya murió y no está aquí para defenderse o enfrentar algún juicio”, comentó.
Es por eso que Rosi Orozco no quiso revelar si el cantautor oriundo de Juliantla, Guerrero, supo de sus acusaciones en su contra, o si fue llamado a declarar en alguna ocasión:
“Te repito, diga lo que diga, no va a solucionar el hecho; no estará él para defenderse, eso no es lo importante ahora”, señaló.
Las niñas que acusaron al llamado Rey del Jaripeo hoy son unas adolescentes que no quieren remuneración económica, como se ha especulado:
“Lo que ellas quieren es justicia y que se desmantelen esas redes; el dinero no les regresará todo lo que perdieron con sus verdugos. Lo que podemos hacer por esas dos chiquitas, y por todas las demás niñas, es señalar esos casos”, concluyó Rosi.