De acuerdo a una publicación, un empleado de alto nivel de la empresa donde trabaja Irina reveló que, luego de este escándalo, la actual pareja de Soto ha perdido su exclusividad, misma que asciende a 400 mil pesos mensuales.

Previo a esto, el empleado relató que tras la ola de ataques que la actual pareja ha recibido en redes sociales, fueron obligados a grabar los videos en los que ofrecen disculpas a Geraldine, esto para mejorar su imagen.

“Al principio se negaron, muy soberbios dijeron que no lo harían, pero al final cedieron cuando le hicieron una advertencia a Irina. Le dijeron que podrían sacarla de la telenovela que actualmente graba, El último dragón, donde tiene uno de los papeles estelares de la trama”, contó la fuente.

“Baeva se dio cuenta de que la advertencia iba en serio, se puso a llorar y les pidió otra oportunidad; es por eso que ambos publicaron los videos en redes, en los que se disculpaban con Geraldine”, agregó.

Sin embargo, parece que esto tampoco le benefició a la rusa. “El Instagram de la telenovela El último dragón se llenó de manera masiva de mensajes del público, muchos exigiendo que la saquen de la producción, diciendo que no verían la novela si ella iba a estar; además de insultos muy fuertes en su contra. (Le decían) “que era una zorra, una cul#$@, una pésima actriz, una robamaridos, y la constante era el mensaje: ‘Fuera, Irina, de El último dragón’”.

Debido a ello, es que la cadena televisiva optó por rescindirle el contrato de exclusividad. “Hace unos días la citaron para darle la noticia de que a partir de esta semana se terminaba su contrato de exclusividad. A ella le dieron un contrato en 2016 cuando protagonizó la telenovela Vino el amor, por 400 mil pesos mensuales”, contó la fuente.

Finalmente, y a pesar su molestia, Irina deberá esperar a que las aguas se calmen y la empresa cambie de opinión con respecto a su contrato, así que por ahora únicamente seguirá trabajando por proyecto.