Ciudad de México.- Antonio Banderas ha pasado la barrera de las 100 películas y ha cosechado el éxito con su papel de Picasso, por el que fue nominado a los Golden Globes. Sin embargo, el actor no se detiene ahí: estrenará en marzo Dolor y Gloria, el nuevo título de Almodóvar. Banderas ha hecho un repaso a su carrera en el número de GQ febrero, donde ha aprovechado para explicar qué ha impulsado su éxito y analizar el lugar que ocupan las mujeres en el mundo.

«El amor es lo que nos mueve a hacer cosas. Morirme no me da miedo. Lo que me da miedo es pararme, cansarme, agotarme. ¡Tengo tantas cosas por hacer!», ha confesado el malagueño de 58 años.

Las mujeres han sido una parte esencial de su vida. De ellas ha aprendido «que son un misterio insondable», y eso es precisamente lo que me atrae de ellas. Banderas tiene clara su postura. Defiende los valores derivados de la feminidad como algo indispensable para el cambio, pero le «interesa más lo femenino que lo feminista»:

«Ojo, entendiendo bien esto que digo, porque creo que todavía no se respetan los derechos de las mujeres y hay un montón de cosas que hay que salvar. Creo que un mundo gobernado por mujeres sería menos violento».

El actor también ha tenido unas palabras para su exmujer, Melanie Griffith, a la que quiso mucho y a la que seguirá queriendo siempre, porque «no es su mujer», pero «es su familia».

Lo único de lo que prefiere no hablar Antonio Banderas es la política. Ni siquiera se pronuncia en redes sociales, mucho menos sobre temas polémicos, porque un tuit puede salir muy caro.

«Hoy un comentario en Twitter se puede cargar 40 años de carrera (…) hay que tener cuidado, porque en este país puedes pasar de hijo predilecto a hijo de puta en 3,5 segundos», explica.