Nueva York.- Abrumada, emocionada y a la expectativa se encuentra Ariana Grande por lo que sucederá con sus fans de México el próximo 18 de octubre, en el show que dará en el Palacio de los Deportes.

«Mis fans de México son excepcionales, no dejan de escribirme en Twitter y de sorprenderme con sus mensajes», dijo Ariana en entrevista.

«Creo que me gritarán mucho, que me sorprenderán cantando todas las canciones. La magia de la música es que sin hablar el mismo idioma, nos conectaremos con el corazón».

Cree que sus seguidores le tendrán alguna sorpresa con la coreografía de algún tema o recibiéndola en el aeropuerto capitalino.

«Ya quiero estar en México, he escuchado tanto de él que pienso que habrá muchas sorpresas para mí antes que las que yo les llevo», señaló.

«Tengo dos bailarines de origen latino (Richard Alvarez y Chris Rivera), quienes siempre me cuentan las bellezas que hay en México, en Latinoamérica. Definitivamente quiero conocer más y saber más de los latinos».

La intérprete de «Break Free», quien presenta el Honeymoon Tour 2015 en Estados Unidos, aseguró que está fascinada con la respuesta que ha tenido de parte de la audiencia a su música y gira.

«Yo compruebo mi crecimiento en el escenario, cantando y bailando. Todo lo hago para mis fans y me han hecho sentir la reina del mundo», agregó.

«Cada día me supero y creo más en mí y, si en mi vida hay mucho amor, es el amor de mi familia, de mis amigos y de mis fans, son los que me hacen ir todos los días con la mejor cara y la mejor sonrisa en donde quiera que me presento».

Aseguró que su abuelo Frank, quien falleció el año pasado, seguirá siendo su gran fuente inspiración y por eso le sigue rindiendo homenaje incluso en sus conciertos actuales, en donde integra un mensaje grabado de él, donde le dice que no le de tanta importancia a internet, que mejor apueste por las relaciones humanas.

«Siempre me pidió que nunca perdiera de vista que la familia es la mejor guía y la mejor consejera. No importa si hay fama de por medio, mucho dinero o algo más. Él apreciaba el cariño sincero de la familia y por eso lo tendré siempre presente.

«A mis seguidores siempre les he pedido que se mantengan en contacto con sus papás, porque ellos siempre saben qué es lo mejor para ellos, y son los mejores guías, porque, en momentos difíciles, son ellos quienes siempre les ayudan».

Embelesados con Ariana

Todo un festival de coreografías, música en vivo, canciones pop y caracterizaciones recibieron los «arianators» que llegaron a deleitarse con su musa mayor, Ariana Grande, al primero de sus dos shows en el Barclays Center de Brooklyn.

La «luna de miel» que vivieron los 17 mil fans que llenaron el inmueble, según los organizadores, se convirtió en una velada para atesorar por siempre, como parte del Honeymoon Tour 2015 que la estrella presentará este 18 de octubre en el Palacio de los Deportes.

«No hay nada como sentir su cariño, y estoy aquí para amarlos más», expresó Grande en el inicio del concierto que duró 100 minutos y donde presentó sus éxitos totalmente en vivo.

El lugar parecía un encuentro regional de escuelas primarias y secundarias: adolescentes, jóvenes y niños unidos por sus gritos y pasión por la también actriz.

La mayoría de las niñas compraron las diademas con orejitas de gato, de 40 dólares, que prendían y apagaban. Se emocionaron con «Bang Bang», que fue con la que abrió, y no pararon de deshacerse en alaridos con cada pieza que iba entonando: «The Way», «Pink Champagne», «All My Love».

Fans de la zona y turistas se armaron con refrescos, pasteles, cupcakes, hot dogs o smoothies para estar en su lugar lo que duró el espectáculo, mientras los papás que acompañaron a sus hijos, en silencio, videogrababan los fragmentos del show o iban a a comprar más golosinas.

En pantalla hubo cameos de su ex, Big Sean, y de amigos y colaboradores como Mac Miller, Childish Gambino, Iggy Azalea e Imogen Heap, en diferentes temas, como en «Best Mistake» con Big.

Ahí fue donde salió de la pantalla gigante, que se abrió en dos, montada en una nube blanca que la hizo girar por los aires sobre el escenario.

Y en «Right There», con la misma mecánica, la actriz de Victorious salió de un largo candelabro y a mitad de la composición se quedó sin sonido en su micrófono.

Hizo que todos la cantaran para terminarla y se disculpó por la falla luego de quedarse sin poder hablar durante unos minutos más.

«Son cosas que suceden, lo siento y gracias por entender», dijo. Ella también se puso orejitas de gatita y de conejita y, con bailes provocadores, acompañó sus éxitos más grandes: «Break Free» y «Problem».

Y para cambiarle al repertorio, en vez del mashup de «I’m Every Woman», de Whitney Houston, y «Vogue», de Madonna, que ha usado en diferentes shows de la gira, en esta ocasión puso su propia versión de «What do You Mean», el nuevo hit de Justin Bieber.

Cinco cambios de vestuario encantaron a la niñas que llegaron a ver a su «Princesa Ari», a la jovencita que las inspira para fiestas, reuniones y sueños. No hubo nadie que no haya cantado o se haya movido con alguna canción… Todo fue una «luna de miel» con Ariana.