Aranza aseguró que las comparaciones que se hacen de su trabajo en la obra de teatro Amar y querer, con lo hecho anteriormente por Ninel Conde, no tienen validez, ya que ella jamás ha manejado su carrera enseñando su cuerpo.

“No me preocupan las comparaciones, nunca me he vendido de esa manera, no hay ninguna competencia, llevo casi 30 años cantando, no me comparen”, pidió.

La cantante aseguró que en ningún momento se ha dejado llevar por las críticas a la obra musical, y que por el contrario, quiere limpiar el prestigio del proyecto, ofreciéndole talento y no sólo cuerpo al público.