Gabriel Soto se sintió humillado cuando descubrió que en el camerino que comparte con Eduardo Santamarina en los bastidores de la telenovela Libre para Amarte, su nombre estaba estampado con letras menores al del marido de Mayrin Villanueva.
Fuentes de la producción señalan que Soto acudió a manifestarle su enojo al productor Emilio Larrosa, y se negó a usar el camerino hasta que se “corrigiera el error” de escribir su nombre con letras menores.
Con afán conciliador, Larrosa cumplió el pedido de Soto, y los dos actores quedaron con créditos similares. La fuente señala que Eduardo Santamarina tomó con gracia el berrinche de su compañero actor, y hasta se dio el lujo de bromear al respecto con él.