En España, dormir la siesta es una costumbre. Las personas que tienen un ratito para descansar después de comer duermen la siesta ya que es muy beneficiosa para nuestra salud. Aquí les contamos cuáles son estos beneficios.

Una siesta corta, de unos 20 minutos aproximados, aporta relajación.

Dormir la siesta nos ayuda a estar más fresc@s, renovad@s y más concentrad@s tras una larga mañana laboral.

La siesta nos ayuda a recuperar la energía perdida en las primeras horas del día.

Tomar una siesta a mediodía también puede reducir el riesgo de muerte por enfermedades del corazón

Las siestas apoyan el aprendizaje de los niños y adolescentes, en edad preescolar, al mejorar su memoria. Las siestas ayudan a recordar mejor lo que se está aprendiendo.

Una siesta de 30 minutos aumenta las facultades cognitivas.

El descanso y la relajación son vitales para la salud.

Una breve siesta aumenta la productividad en el trabajo.

El descanso después de comer nos ayuda a aprender cosas más rápido después de despertarnos.

Aunque intentes y no puedas dormir, el simple hecho de acostarte y descansar tiene sus beneficios.

La actividad cerebral y física disminuye cada cuatro horas y para renovarla el cuerpo necesita unos minutos de descanso.

La siesta mejora la sensación de bienestar general.

El descanso tras la comida reactiva los reflejos.

En definitiva, es más que recomendable dormir media hora, a diario, para mejorar nuestro bienestar.