Aunque no está en ninguna telenovela por el momento, Lucero sigue teniendo una agenda de trabajo muy apretada, pues es la imagen de diversas marcas, realiza conciertos en toda la República y actualmente se prepara para el Teletón.

Todas estas responsabilidades a veces le impiden estar con sus seres queridos, como sus hijos, su mamá y su novio, el empresario Michel Kuri, quien la apoya en todo lo referente a su carrera y sus tiempos como celebridad.

«Él lo entiende muy bien y la verdad es que respeta muchísimo todo lo que hago, lo que soy y tenemos una relación muy linda. En ningún momento ha habido discordia por eso y siempre tengo tiempo para él y él siempre tiene tiempo para mí.

«Lo que sí es que no hemos pensado en vivir juntos y preferimos así (cada quien en su casa), es más cómodo y padre para todos», señaló la actriz en entrevista, durante la promoción de una línea de shampoo.

Y aunque el estrés sigue siendo parte de su vida, Lucero ya aprendió a canalizar toda esa energía encapsulada en cosas positivas, como consentirse a sí misma y olvidarse del qué dirán.

«Me hace feliz ser yo y no andar complaciendo a todo el mundo. Luego complacer es desgastante y es muy difícil darle gusto a todos», reconoce con seriedad.

«La llave del desasosiego es estar quedando bien con medio mundo y por eso nunca encuentras calma. ¿Qué hay que hacer? Darte gusto a ti mismo antes que a nadie más, aunque suene un poco egoísta».

Quienes la ayudan a seguir sonriente y con ánimo, además de su pareja actual, son sus dos hijos, Lucero, de 9 años, y José Manuel, quien ayer cumplió 12 años y celebró en casa con su familia.

«Mis hijos hermosos siempre me enseñan algo, son mis grandes maestros de todos los días. Mi trabajo también es un gran motor y, por supuesto, tener una estabilidad sentimental en tu vida es esencial, porque te sientes querida y estás de buenas».

De acuerdo con la cantante, todos estos elementos son el perfecto tratamiento de belleza que una mujer debería llevar en su día a día.

«Mi receta para verme bien, guapa y plena, es ser feliz y positiva en todo lo que hago», puntualiza sonriente.

La cereza del pastel, añade, es que ni siquiera su separación con su ex esposo, Manuel Mijares, la alejó de ver la vida con la frente en alto.

Al contrario: ambos artistas se llevan de maravilla, viven muy cerca uno del otro y son grandes amigos, asegura.

«Los dos siempre estamos juntos en las cosas de los niños, yo soy su mamá y él es su papá y no tenemos ningún problema.

«Le agradezco mucho a la vida que podamos tener una comunicación así. Manuel es un hombre súper respetuoso y jamás hemos tenido broncas. Siempre dijimos que si no podíamos seguir siendo esposos, íbamos a ser cuates».