Un estudio realizado en China afirma que masticar mucho podría ayudar a ingerir menos cantidad de alimentos y menos calorías. Además este proceso parece alterar la secreción de las hormonas que regulan el apetito.

Los investigadores reclutaron a 20 jóvenes (14 obesos y 16 de peso normal), para someterlos a varios experimentos en los que debían masticar cada bocado 15 veces y 40 veces. La relación de una y otra pauta fue analizada con la velocidad a la que comían y las calorías ingeridas.

El trabajo publicado en «The American Journal of Clinical Nutrition», reveló que los participantes obesos, comparados con los participantes delgados, tenían una mayor tasa de ingestión y masticaban menos veces por cada gramo de comida. El tamaño de los bocados y la frecuencia de masticación eran similares en ambos grupos.

Cuando los jóvenes tuvieron que comer un desayuno típico masticando un número concreto de veces, los autores observaron que «entreteniendo» la comida en la boca durante 40 mordiscosel consumo de calorías era un 11,9% inferior que cuando sólo masticaban 15 veces, sin importar si se trataba de un participante obeso o no.