Ninel Conde y Juan Zepeda quedaron oficialmente divorciados la mañana de ayer en uno de los procesos de separación más rápidos que se recuerde en el mundo del espectáculo.

El común acuerdo no implicó que la repartición de bienes fuera equitativa. Zepeda se quedó con tres lujosos automóviles y una residencia de elevado valor. Personas cercanas a la que hasta ayer fue pareja, revelan a BASTA! algunos detalles del divorcio que se concretó a cuatro semanas de iniciado el trámite.

«Todo ha sido de forma muy rápida, un divorcio exprés. Aquí no hubo ningún intento de conciliación, todo lo arreglaron los abogados y ellos nunca se vieron las caras en los juzgados. Ninel y Juan ya son libres», revela la fuente consultada. De esta forma Ninel amaneció este martes con aires de libertad, misma que ya había proclamado hace dos semanas en una concurrida conferencia de prensa.

Sin embargo, el costo que Conde pagó para recuperar su estado libre fue alto. «Juan Zepeda se quedó con la residencia de las Lomas, es un terreno enorme que desde hace varios años está en obra, pero igual vale millones. Juan siempre comentó que ese terreno lo estaba acondicionando para Ninel, que era un regalo que él le haría y se lo entregaría el día que ella le diera un hijo. Ese día nunca llegó y de tal forma que la casa se la queda él», agrega.

El informante, quien solicitó el anonimato, que además de la mencionada mansión, Zepeda le quitó a su hoy exmujer tres automóviles de lujo cuyo valor asciende al menos a dos millones de pesos.

«Juan se quedó con un Cayenne Porsche, un Cadillac Escalade y un BMW blindado, propiedad de Sofía, la hija de Ninel, a quien Juan no le hablaba muy bien los últimos meses. Cuando se separaron, Juan llegó con dos choferes y se llevó los tres coches», pormenoriza. Dentro de los pocos beneficios logrados por la actriz se encuentra la titularidad de propiedad de un departamento en Acapulco, que Zepeda le entregó como pago de una deuda de alrededor de cinco millones de pesos.

«El departamento fue lo único que Ninel se quedó. La deuda económica no se cubrió completamente con el inmueble, pero él le pago el restante. Ya no se deben nada. La historia terminó por completo», acota. Una vez superado el trance con Zepeda, Ninel se siente feliz y deshagoda.

«Para mí es un ciclo que ya cerré por completo», ha dicho. Sus actos respaldan lo dicho: esta noche Conde oficializará su ingreso a una nueva compañía de managment que marcará un nuevo rumbo para su carrera.