Beneficios del pan: integral, de centeno, de trigo y más. Razones para consumirlo y cuidar tu salud.

Ningún alimento debe de estar prohibido en la dieta, sino únicamente moderar su consumo. El secreto de una dieta exitosa es que incluya todos los alimentos (en su justa medida) para no que perjudique tu salud y te sea más fácil cumplir tu dieta y bajar de peso. Elpan es uno de los alimentos satanizados que sí debe existir en nuestra alimentación.

Comer pan estando a dieta, ¿se vale?

La alimentación humana está estrechamente ligada al consumo de alimentos del grupo de los cereales. El pan es uno de ellos y se obtiene a partir del procesado de éstos. En cada cultura y en cada región se elabora con los cereales disponibles por cada zona. Por ejemplo, el pan de trigo y centeno es muy conocido en Europa, el de maíz, principalmente en América, el pan de yuca en América del Sur y el de arroz en Asia. Muchas culturas ven al pan como sinónimo de alimento indispensable y que forma parte de la alimentación diaria, además de ser un elemento de gran peso económico. Tal ha sido su importancia, que hoy en día se conoce un sinfín de variedades; dependiendo el tipo de pan, son los beneficios que brinda a la salud del hombre.

Beneficios del pan para la salud

Estos son los principales beneficios de uno de los alimentos favoritos del mexicano:

Son ricos en carbohidratos de absorción lenta, es decir, que se almacenan en nuestro cuerpo en forma de energía y no de grasa.

Son fuente importante de proteínas, hierro, zinc, niacina y vitaminas del complejo B.

En el proceso de elaboración del pan, se pueden agregar diferentes ingredientes que de forma individual o en su combinación, que aportarán beneficios a nuestra salud. Por ejemplo, granos, harinas y semillas de girasol, linaza y ajonjolí que contienen proteína y un tipo de grasa insaturada, la cual tiene un efecto protector contra enfermedades cardiovasculares.

Los que son hechos con grano entero, salvado y adicionados con fibra son buenos para nuestra salud gastrointestinal y ayudan a la prevención de enfermedades como la diabetes.

Podemos consumirlos en todas las comidas del día, ya sea una torta en el desayuno, un cuernito que acompaña la crema de verduras en la comida, o una rebanada de pan tostado con requesón para la cena.

Al consumir una porción de pan combinado con una porción de leguminosas (frijoles, lentejas, habas, soya y garbanzo) estaremos ingiriendo proteína de alto valor biológico.

Porción ideal: Depende de la dieta de cada persona. Además de los sándwiches, los molletes y de acompañar a la comida, podemos incluir el pan en diferentes recetas. Tal vez la forma más conocida es el pan molido, que por lo general se utiliza en la cocina para dar una capa crujiente a los alimentos. También es utilizado en preparaciones como croquetas, hamburguesas, rellenos de carnes, entre otros. Sólo cuida tu ingesta diaria porque al ser altos en carbohidratos, en exceso pueden favorecer el aumento de peso. Lo mejor es acudir con un nutriólogo que te indique la dosis ideal para ti.

Temporada: ¡Todo el año!

Tips: Actualmente existe en el mercado un gran portafolio de panes para una amplia gama de gustos, pueden ser panes dulces combinados con otros ingredientes como chocolate y frutos secos, con relleno o con betún de azúcar, salados, con queso, con hierbas de olor, etc. También están disponibles los panes para algunas necesidades o requerimientos especiales, como por ejemplo el pan bajo en grasa, bajo en calorías, pan sin gluten, pan para diabéticos, entre otros.