Desde hace muchos años, el yogur se utiliza como base de muchas recetas, pues combina muy bien con muchos ingredientes. El yogur contiene muchísimas bacterias que nos ayudan a luchar contra las infecciones y a regular la flora del intestino. Consumir yogures es algo muy beneficioso para la salud y, en realidad, con lo buenos que están y lo fácil que es llevarlos a cualquier sitio lo convierten en un alimento perfecto para completar tu dieta diaria y tener una alimentación óptima en tu día a día.
El origen del yogur se sitúa en Turquía y se cree que su consumo es anterior al comienzo de la agricultura. El yogur puede incluirse en cualquier régimen y está indicado para todas las edades. Es apto para consumir a cualquier hora del día. De hecho, la única recomendación que deberías tener en cuenta a la hora de consumir yogur es la lactosa de la leche. Si eres alérgico o te sienta mal, deberías tomar preparados lácteos y yogures de los que se indican sin este elemento. Teniendo en cuenta lo de moda que está el tema, no te será en absoluto difícil encontrarlo en el mercado.
El yogur posee muchas cualidades nutritivas y para tu salud de las que no se habla de manera positiva. De hecho, para muchos, gran parte de los beneficios del yogur quedan olvidados. Yo creo que es un buen momento para recuperarlos porque, ahora que llega el verano, tomarlo bien fresquito a media mañana o a media tarde te vendrá de perlas.
Regula el colesterol
El yogur es rico en bacterias vivas que ayudan a regular el nivel del colesterol en sangre. Si te acostumbras a consumir un yogur diariamente, seguro que tendrás controlado tu colesterol.
Regula la flora intestinal
La flora intestinal se pierde cuando usamos medicamentos fuertes como los antibióticos, pero el yogur contiene probióticos que ayudan a reponer la flora intestinal. Es aconsejable comer un yogur antes de tomar un antibiótico.
Regulan el sistema inmunológico
El yogur es un excelente remedio para ganarle la batalla a algunos virus y bacterias porque protege la flora microbiana que tiene su origen en el intestino.
Acondiciona el pelo
El yogur puede usarse como acondicionador de pelo pues ayuda a desenredar y a nutrir el pelo. Si lo usas habitualmente, no tendrás problemas de caída de cabello, ni tampoco tendrás caspa. Cuando laves la cabeza, aplica una cantidad abundante de yogur que cubra todo el pelo. Déjalo en el pelo durante treinta minutos y luego aclara con agua fría.
Funciona como calmante para las quemaduras solares
El yogur regula el pH de la piel por eso es un buen remedio cuando has ido a la playa o a la piscina y el sol te ha quemado más de la cuenta. frota una buena capa de yogur en la zona afectada, déjalo que actúe por 30 minutos y luego enjuaga con agua fría. Puedes aplicarlo tres veces al día para conseguir calmar la piel.
Mascarilla para la cara
El yogur contiene ácido láctico que es un ingrediente maravilloso para cuidar la piel de tu cara. Aplica una capa fina de yogur por todo el rostro y déjalo actuar durante 30 minutos, luego enjuaga con agua tibia. Puedes usarlo todos los días, pues mantiene el pH de la piel
Para disfrutar de los beneficios del yogur basta con comer uno al día. Y no vale cualquier yogur. Rechaza los yogures de sabores y entre los naturales, escoge el sin azúcar. Si te gusta con azúcar, es mejor que se lo añadas tu, o mejor incluso añádele un poco de miel y unos frutos secos, ya verás que está exquisito. Otra buena opción es añadirle trozos de fruta natural.
Tipos de yogures en el actual mercado hay muchísimos, sin embargo, no todos tienen las mismas propiedades nutricionales. Lo mejor para decidir cuál es el yogur ideal para ti es echarle un vistazo a las etiquetas identificativas que vienen con ellos. Ahí encuentras la cantidad de grasas, proteínas e hidratos de carbono que tiene cada una de las unidades. Elegir el más equilibrado y el más económico puede que te lleve tiempo pero será algo que valdrá la pena y que tanto tu nutrición como tu salud lo agradecerán en general.