¿Te has sentido bien después de ayudar a alguien que conoces? No son ideas tuyas, Apoyar a personas necesitadas tiene efectos positivos en la salud y detrás de esa sensación de bienestar hay una explicación científica.

Al ofrecer apoyo, se activan las regiones del cerebro involucradas en el cuidado parental, sin embargo, no es lo mismo hacer un donativo a una organización benéfica que ayudar a una persona específica. En comparación, proporcionar ayuda “no focalizada” no tiene los mismos efectos neurobiológicos, explica un estudio publicado en el periódico oficial de la Sociedad Psicosomática Americana.

“Nuestros resultados resaltan los beneficios únicos de brindar un soporte específico y dilucidar las vías neuronales por las cuales el apoyo puede conducir a la salud”, escriben en el informe los autores de la investigación, Tristen K. Inagaki y Lauren P. Ross, de la Universidad de Pittsburgh.

Los hallazgos sugieren que los humanos prosperan en las conexiones sociales y se benefician cuando actúan al servicio del bienestar de los demás. Además, la ayuda ejerce un efecto reductor del estrés.

Cómo midieron el efecto de la ayuda

Los investigadores hicieron dos experimentos para evaluar las respuestas cerebrales. En el primero, 45 voluntarios realizaron una tarea que para ayudar a alguien cercano a ellos que necesitaba dinero (apoyo específico), a fines benéficos (apoyo no focalizado) y a ellos mismos. Se sintieron más conectados socialmente y que era más efectivo brindar un apoyo social específico.

Luego, se sometieron a una tarea de valoración emocional para evaluar qué áreas cerebrales específicas se activaban. En general, ayudar se relacionó con una mayor activación de regiones vinculadas a las conductas de cuidado parental en animales. Sin embargo, cuando las personas dieron soporte específico se asoció con una menor actividad en la amígdala, un área vinculada a respuestas de miedo y estrés.

En el segundo estudio, 382 participantes informaron sobre su comportamiento para brindar apoyo y se sometieron a una tarea de calificaciones emocionales, a través de un escaneo funcional. Una vez más, quienes dijeron haber brindado un apoyo más específico mostraron una actividad reducida en la amígdala.

Un estudio anterior realizado por Inagaki descubrió que brindar apoyo social tiene efectos positivos en las áreas del cerebro involucradas en las respuestas de estrés y recompensa.Las nuevas evidencias dicen que “dar apoyo específico a un individuo identificable que lo necesita se asocia de manera única con la reducción de la actividad de la amígdala, lo que contribuye a la comprensión de cómo y cuándo el apoyo puede conducir a la salud”, escribieron los autores.

Pero también acotaron que dar apoyo social focalizado no siempre logra ese efecto positivo. Por ejemplo, el cuidado prolongado de un familiar enfermo puede ser perjudicial para la salud.