Todo deportista sabe que el ejercitar su cuerpo requiere de una disciplina mental; un equilibrio entre las emociones, eventos externos y relaciones interpersonales. Aunque, ¿qué han aprendido los deportistas que día a día cambian su vida?

Estas son 10 de ellas…

No te concentres en tu «competencia»

 

Deja a los otros de lado, tú siempre estarás compitiendo contra ti mismo. Y es mejor que dejes de fijarte en los demás, porque no importa cuánto te esfuerces, el único control que tienes en cualquier situación será en ti mismo.

Conoce tus fortalezas

Conocerte a ti mismo es la clave. Recuerda que es una máxima, y para esto se necesita tiempo y muchos tropiezos; lo mejor de todo es que al final serás capaz de evaluar con precisión tus fuerzas y ​​debilidades. Reinvierte tu energía siempre en tus puntos fuertes.

Fortalece tus debilidades

Ya que conoces lo mejor de ti, es momento de trabajar en tus puntos débiles y corregirlos. Si no puedes solucionarlos, al menos reconócelos y encamínalos hacia una mejor dirección. De lo contrario, al negarlos te convertirás en tu propio enemigo.

Aprovecha tus talentos

El talento puede ser un regalo, pero aprender a utilizarlo y a aprovecharlo es toda una ciencia. Necesitas trabajo, así que perfecciona tu técnica.

El riesgo siempre estará a tu lado

Los atletas siempre dan todo, porque no hay un plan B y así es como se gana. Así que si no estás dispuesto a dar el todo por el todo, a arriesgarte, a tomar grandes decisiones y a hacerte amigo de la disciplina, ten por seguro que alguien más lo hará y lo más probable es que te vencerá.

Compite contra los mejores

¿Cómo es que los grandes deportistas mejoran sus habilidades? Pues entrenando con los mejores y compitiendo contra los mejores. Así que competir contra los grandes y proponerte llegar a su nivel y más es la mejor manera de mejorar tu vida. Recuerda que la única manera de salir adelante y mantenerse es estar en movimiento.

Rodéate de la gente adecuada

El camino hacia el éxito es difícil. A pesar de lo que pueda parecer, los atletas no están solos, pues se rodean de un equipo de profesionales que cuidan todo lo que son, desde su salud mental y física, hasta sus finanzas, sus relaciones públicas, sus impuestos y cualquier cosa que se presente.

Establece metas y alcánzalas

Los atletas siguen una serie de metas y objetivos, pues entrenan para eventos específicos en determinado tiempo, así que planean sus horarios para los momentos adecuados e, incluso, preparan un plan de hasta cuatro años. Así que tú también deberías empezar a planear. Piensa dónde quieres estar en uno, dos, tres y cuatro años y cómo es que lograrás llegar a ese punto.

Encuentra un equilibrio y planifica como un atleta lo haría.

Coloca toda tu atención en los detalles

Todos los días, los atletas buscan superarse: van más lejos, levantan más peso, corren más rápido y cientos de cosas más… porque saben que con el esfuerzo y con la atención a esos detalles -que al final marcan la diferencia (como una milésima de segundo en una carrera)- lograrán lo que desean.

A pesar de todo, tómate un desca​nso

No son superhéroes y ellos necesitan descansar, recargar energías y cuidar de su salud, porque es la posesión más importante que tienen. Si descansas cometerás menos errores, estarás más motivado y serás más eficiente.