No dormir bien por la noche hace que los dolores físicos continuen durante el día, es decir el dolor y la falta de sueño van de la mano y se agravan mutuamente.

Un ejemplo claro son las personas que tienen algún dolor crónico, como dolor de espalda, artritis o ciática, este dolor les impide dormir bien y a la vez la falta de sueño puede agravar estos dolores durante el día.

Estas conclusiones son parte de un estudio publicado en la revista Science y realizados por Adam Krause, de la Universidad de California. Krause y su equipo de estudio, tras rigurosos análisis y pruebas detectaron que al identificar fallos neuronales en el cerebro se pueden intensificar o prolongar la agonía de una enfermedad y las lesiones.

El doble golpe al cerebro garantiza niveles más altos de dolor. El investigador refirió que un mejor sueño puede ayudar a gestionar y reducir el dolor. “Es un analgésico natural que todos podemos usar en recetas repetidas cada noche, si queremos”, dijo.

Dijo que ya existen evidencias de que el sueño interrumpido, de corta duración o con perturbaciones tanto en personas con dolores crónicos o población en general aumenta la experiencia de dolor durante el día siguiente, es decir, dormir mal puede ser doloroso.

El estudio fue realizado con la participación de 25 jóvenes sanos que durmieron 8 horas normales durante la noche durante una semana, a la semana siguiente el mismo grupo pasó una noche sin dormir en absoluto, luego el equipo investigador los sometió a una serie de pruebas para determinar la resistencia al dolor.