La pedicura con peces fue todo un ‘boom’ al ser una técnica que no dolía y dejaba los pies suavecitos, pero lo que no se sabía era el daño que podían causar a la salud.

De acuerdo con un estudio de la Health Protection Agency, el “pez doctor” o pez garra rufa, el mal uso de estos animales puede propagar el virus del VIH y la hepatitis C.

La agencia sostiene que el agua del tanque donde están los peces contiene microorganismos que contienen bacterias, las cuales pueden causar infecciones en las personas con heridas abiertas o cortadas en la piel, bajo condiciones médicas subyacentes como la diabetes o un sistema inmunológico débil.

Por su parte el Centers for Disease Control and Prevention alerta a la población a que este tipo de tratamientos estéticos pueden ser un mal para la salud ya que el agua de las peceras no se limpia con regularidad y es un campo fértil para todo tipo de bacterias.

Al mezclarse éstas con las escamas del pescado o en sus desechos, dispone a un riesgo de infección alto.

¿En qué consiste esta pedicura?

El Garra Rufa conocido como Pez Doctor o Doctor Fish se utiliza para tratamientos de ictioterapia (regeneración y limpieza de la piel seca) para la realización de procesos de peeling natural.

En peceras habilitadas a tal efecto, de aproximadamente 120 litros de agua y con grupos de peces de entre 100 y 200 individuos los pacientes introducen los pies (puede realizarse en cualquier parte del cuerpo, pero son los pies la zona más habitualmente tratada) y los peces se encargan de succionar las pieles muertas.

Se calcula un tiempo mínimo de 20 minutos en el que la gente disfruta la sensación de cosquilleo que hacen estos peces.

Así que si estás pensando en acudir a recibir este ‘exclusivo’ pedicure, piénsalo dos veces antes de someterte a él y cuida tu salud.