Desde hace días, sin saber por qué, de tu orina se desprende un olor desagradable y penetrante, el cual aun tomando más agua de lo habitual y tés diuréticos no desaparece… Lo que te lleva a preguntarte, ¿qué lo está causando?

Aunque al inicio este problema resulta “insignificante”, después de unos días se vuelve en algo incómodo y angustiante, porque llega a ser síntoma de enfermedad; ejemplo, diabetes.

Sin embargo, de acuerdo a la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, existen otras afecciones que pueden originar que la orina huela fétido, como son:

  1. Infección vesical
  2. Deshidratación (la orina concentrada puede tener un olor a amoníaco)
  3. Insuficiencia hepática
  4. Fístula de la vejiga (es la conexión anormal entre dos partes del cuerpo, órgano con vaso sanguíneo por ejemplo)

Un cambio en la alimentación, en la mayoría de los casos anteriormente mencionados, es suficiente para evitar que la orina huela mal. Sin embargo, si éste va acompañado por fiebre, escalofríos, ardor en la micción y dolor de espalda es esencial que acudas al médico. ¡Tu vida podría verse comprometida!

Además, es importante que no dejes pasar más de dos o tres días para ir al doctor, si tu orina presenta un olor dulce y va acompañado con inflamación abdominal puede ser un síntoma inusual de enfermedad hepática.

¡Tener una buena salud es tu responsabilidad!