Desde que confirmara que volvería a dar vida a la heroína Viuda Negra en la secuela de la cinta de acción Los Vengadores, Scarlett Johansson se ha venido sometiendo a una intensa rutina de ejercicio físico basada principalmente en la práctica de artes marciales.

Una dinámica que no sólo ha repercutido positivamente en su figura sino que, además, ha convertido a la artista en toda una adicta a las diferentes disciplinas orientales de lucha cuerpo a cuerpo.

«Scarlett se ha aficionado tanto a las artes marciales, que no hay un día en que no acuda al gimnasio para sumergirse de lleno en este mundo de la lucha oriental. Aunque ya llevaba algunas semanas ejercitándose con frecuencia para volver a estar en forma y poder rodar escenas de acción, la pasión que ha desarrollado por las artes marciales se ha vuelto ya un asunto personal, y seguramente siga practicando con intensidad aunque no se sienta obligada a ello», expresó a la revista OK! una fuente cercana a la intérprete neoyorquina.

Pero el secreto de la tonificada silueta que luce hoy en día Johansson también reside en un cambio radical de sus hábitos alimenticios, que consiste en una novedosa dieta compuesta por ocho raciones diarias de comida distribuidas en pequeños platos y que, a ojos de sus allegados, han hecho de la exuberante Scarlett todo un «animal de pasto» que siempre está llevándose algo a la boca.

«No es que haya empezado a comer de forma compulsiva, es que ha iniciado una nueva dieta que recomienda ingerir entre seis y ocho pequeñas comidas al día. En vez de unirse a nosotros cuando salimos a cenar o a tomar el almuerzo, Scarlett siempre lleva consigo un envase con las comidas que ella misma se prepara, y puede ponerse a comer en medio de la calle o en cualquier sitio en el que se encuentre», bromeó el mismo informante a la citada publicación.