El cantante mexicano Alejandro Fernández confesó a la revista colombiana “Elenco” que se saturó de “tanta parranda” y que decidió dar un viraje a su vida y refugiarse en su casa, donde ha conseguido una “gran paz interior”.

“Me saturé de todo eso y quise darme un espacio. Me retiré y dije no más. Quería dedicarme a mi trabajo, salir bien, y a esta edad ya estuvo bueno de tanta parranda”, indicó el artista.

“El Potrillo” aseguró a la publicación colombiana que decidió entonces refugiarse en su casa y se sintió “muy bien. Lleno espiritualmente, con gran paz interior y hoy estoy mucho mejor”.

Reconoció que se cansó tanto de la parranda, que cuando “iba a una fiesta, me invitaban un vino y ya me daba asco, y no quería. Las desveladas fueron otra señal. No es lo mismo enrumbarse a los 42 (años) que a los 20″, dijo.

El intérprete mexicano, quien desea verse “radiante” con su nueva imagen, admitió que para reponerse de una noche de fiesta “ya no me basta dormir de un día para otro, sino que ahora necesito hasta una semana para lograrlo”.

Fernández luce ahora más delgado y con el pelo completamente negro, cambios que según la revista, “las malas lenguas” le atribuyen a una cirugía que se habría practicado el cantante.

“He escuchado muchos comentarios sobre lo que me hice y me da risa”, aseguró el artista, quien sostuvo que se dedicó por completo a su nuevo disco y se puso a un régimen alimenticio “impresionante e hice ejercicio”.

“Quiero verme radiante. Me pinté el pelo porque, la verdad, lo tengo completamente blanco”, confesó Fernández y recordó que cuando era joven y tenía canas se las dejaba “porque se me veían superbién, pero ahora me dan un subidón de edad muy fuerte”.

Para el intérprete mexicano es claro que a sus 42 años “es feliz. Estoy seguro de que todo llega en su momento. Me siento realizado pero me faltan sueños por cumplir”. Además, descartó que por ahora tenga planes de boda.