Kate del Castillo se encuentra amenazada y por ello se ve obligada a rodearse de cuatro guardaespaldas, según confirmó la propia artista.
La actriz fue abordada por los medios de comunicación en el aeropuerto capitalino cuando se disponía a regresar a Los Ángeles, California, ciudad donde radica desde hace una década, tras realizar una visita a su padre Eric del Castillo y para sostener algunas juntas de trabajo. Del Castillo arribó a la terminal aérea acompañada en todo momento por cuatro elementos de seguridad, situación que llamó la atención de los reporteros presentes, que enseguida le cuestionaron.
«Pues porque puedo, nada más», dijo como reflejo, aunque momentos después de sinceró. «Pues sí (siento temor), un poquito de amenazas», dijo sin abundar en el tema, al tiempo que causaba azoro entre quienes la escuchaban. La protagonista de telenovelas como La mentira y Ramona dijo desconocer el motivo de las amenazas, pues no posee fortuna o cosa parecida. «Claro que da miedo, pero además cuando vengo acá no tengo ni coche ni casa ni nadie que me maneje», añadió.
Del Castillo sorprendió a los presentes cuando reconoció que todavía tiene miedo tras haber interpretado a Teresa Mendoza, en La reina del sur. «Luego se la creen, eso está bien, que me tengan miedo está muy bien y me gusta, está bien que lo piensen», dijo entre bromeando y no tanto. El viernes de la semana pasada, en la única aparición pública que hizo en su visita a nuestro país, Del Castillo arribó al Foro Polanco custodiada por seis guaruras, quienes la acompañaron incluso hasta la puerta del sanitario, aunque permitieron que el público y algunos reporteros se le acercaran.
Mención aparte merece la censura de la revelación de Kate por parte de Televisa, pues aunque el micrófono de la televisora estaba presente, el martes en el momentos de las reveladoras declaraciones, éstas no fueron incluidas en la nota presentada ayer en el programa Hoy y la información se enfocó en temas menores.