William Levy, protagonista de la telenovela La tempestad, agredió a uno de los empleados de Televisa dentro de las instalaciones de la empresa, sólo porque pensó que éste le estaba tomando fotografías sin su consentimiento. De acuerdo con fuentes al interior de la televisora, los hechos sucedieron la semana pasada en el comedor de Televisa, donde actores, productores, directores, técnicos y trabajadores en general se reúnen todos los días a desayunar, comer y cenar, sin distinción de puestos o fama.
Según el testimonio, el actor cubano se encontraba en una de las mesas del fondo, desde donde vio que uno de los empleados de la mesa de enfrente presuntamente lo estaba fotografiando con un teléfono celular, presumiblemente para vender las imágenes a una revista. El hecho enojó a Levy, quien se levantó a increpar al trabajador, de no más de 20 años de edad, quien afirmó que únicamente se encontraba hablando por teléfono mientras comía durante su hora de descanso, y que sólo por casualidad el aparato apuntaba hacia donde William estaba sentado.
El actor no creyó en la justificación que el joven le dio y comenzó a zarandearlo tomándolo de los brazos, aprovechando su mayor estatura y corpulencia, pues el otro era bajo de estatura y delgado, además de que se encontraba asustado por la repentina gresca que se había armando. William, con groserías, le pidió el dispositivo móvil pero el trabajador se negó a entregárselo, por lo que arremetió con más fuerza hasta que se lo arrebató de las manos para comprobarle a todo el comedor que sí le estaban tomando fotografías.
Luego de un par de minutos, el intérprete regresó de mala gana el teléfono a su propietario, después de cerciorarse de que, efectivamente, el joven no le estaba tomando fotografías y sólo se encontraba hablando por teléfono en la mesa de enfrente. Sin embargo y pese a la equivocación, lejos de disculparse, el galán de telenovelas le advirtió en voz alta a todos los presentes en el comedor de Televisa que estaba prohibido retratarlo sin su consentimiento y al que fuera sorprendido haciéndolo le iba a ir mal.
El trabajador, cuando recibió su teléfono, le recalcó a William que no le tomaría fotos porque, de entrada, ni siquiera sabe quién es él, ni en qué telenovela trabaja.